PET ESD transparente, PS ESD conductivo y PS ESD disipativo: tres soluciones ESD, tres enfoques distintos
Cuando se trata de proteger componentes sensibles frente a la electricidad estática, no todos los materiales ESD cumplen la misma función. En función del nivel de protección requerido, de la visibilidad del producto o del entorno de uso, existen distintas soluciones técnicas.
Hoy os hablamos de tres materiales con propiedades diferentes que responden a necesidades concretas.
PET ESD: protección ESD con visibilidad total
El PET ESD transparente combina la claridad óptica del PET con una protección eficaz frente a la electricidad estática, lo que lo convierte en una solución especialmente interesante para aplicaciones técnicas donde la visibilidad del producto es clave.
Integra comportamiento conductivo y disipativo en un mismo material, con un rango entre 104 y 108.
Su principal ventaja es su transparencia cristalina, que se mantiene gracias al uso de soluciones disipativas diseñadas para no comprometer la apariencia del material. En CANDEA, además del transparente, lo ofrecemos también en negro y otros colores, ampliando las posibilidades de diseño.
Gracias a la base PET, este material es ligero, 100% reciclable y ofrece una excelente barrera frente a gases y humedad, lo que lo hace adecuado tanto para aplicaciones electrónicas como médicas o técnicas.
HIPS ESD conductivo: descarga rápida y controlada
El poliestireno ESD conductivo está diseñado para aplicaciones donde se requiere una descarga rápida e inmediata de la electricidad estática.
En CANDEA ofrecemos HIPS con diferentes rangos de conductividad, entre ellos valores tan bajos como 102–104, rangos intermedios como 103–106 y otros más altos como 105–107. Los rangos más bajos permiten que la carga se dirija rápidamente a tierra u otro elemento conductor. Esta rapidez lo convierte en una opción muy fiable en entornos industriales exigentes.
La conductividad se consigue habitualmente mediante la incorporación de negro de humo (carbon black). Como consecuencia, el material es opaco, normalmente de color negro, perdiendo cualquier posibilidad de transparencia.
Desde el punto de vista mecánico, el poliestireno ofrece una buena rigidez, bajo peso y una excelente estabilidad en el termoformado, lo que lo hace ideal para grandes series de producción.
Aplicaciones habituales: bandejas de transporte industrial, embalajes técnicos reutilizables y aplicaciones donde la descarga inmediata es una prioridad.
HIPS ESD disipativo: equilibrio y versatilidad
El poliestireno ESD disipativo se sitúa por encima del conductivo y del PET ESD transparente en cuanto a comportamiento eléctrico. Su resistividad, normalmente entre 108 y 1011, permite una disipación controlada de la carga electrostática.
Este tipo de material es especialmente adecuado cuando se trabaja con componentes extremadamente sensibles, que pueden dañarse incluso con descargas de bajo voltaje. La disipación progresiva evita picos bruscos y aporta mayor seguridad durante el manejo.
A diferencia del PS conductivo, el PS disipativo puede fabricarse en diferentes colores, como blanco, azul, verde o rosa, adaptándose mejor a requisitos de identificación, logística o diseño.
Aplicaciones habituales: bandejas técnicas para componentes electrónicos sensibles, piezas termoformadas para líneas automatizadas y soluciones donde se necesita un equilibrio entre control ESD, estabilidad mecánica y flexibilidad estética.
Elegir el material adecuado marca la diferencia
Cada uno de estos materiales cumple una función específica y responde a una necesidad concreta en función del nivel de protección electrostática, la visibilidad requerida y el entorno de uso.
En CANDEA desarrollamos y fabricamos soluciones ESD adaptadas a cada necesidad, acompañando a nuestros clientes en la elección del material que realmente aporte valor a su aplicación.
Si quieres ampliar información o estudiar qué opción encaja mejor en tu proyecto, estamos a tu disposición.
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